VIDEO “La muerte no existe”

John McCreery dice en su hermosisimo poema:
Los astros se ponen
para surgir sobre otros cielos
y en la corona joyante del firmamento
brillan eternamente.
La muerte no existe. Las hojas del bosque
le convierten en la vida del aire invisible
las rocas se desintegran para alimentar
los musgos hambrientos que sobre ellas crecen.
La muerte no existe. El polvo que pisamos,
al llegar el verano se transformará
en dorados granos o dulces frutos
o en flores policromas.
La muerte no existe. Las hojas caerán
las flores se marchitarán y dejarán de ser
pero solo esperan en las horas invernales
el dulce y caliente hálito de mayo.
No existe la muerte, aunque lloremos
cuando hermosas formas familiares
que hemos aprendido a amar son arrancadas
de nuestros brazos.
Aunque con el corazón destrozado
con negro luto y silente paso
llevemos su barro insensible a descansar
y digamos que se han muerto.
No hay muertos; no han hecho más que pasar
más allá de las brumas Que aquí nos ciegan.
se han ido a la vida nueva
y más amplia de aquella esfera más serena.
Sólo se han sacado sus harapos
para ponerse una veste radiante
no se han ido lejos,
no se han ido ni separado.
Aunque invisibles para el ojo mortal
están todavía aquí y nos aman aún
y no olvidan nunca a los seres queridos
que dejaron atrás.
Algunas veces nuestra frente febril
siente su caricia, un aliento balsámico;
nuestro espíritu los ve y nuestros
corazones se reconfortan y serenan.
Si, siempre cerca de nosotros, aunque invisibles
están nuestros queridos e inmortales espíritus
porque en todo el infinito universo de Dios
todo es vida, la muerte no existe.